Trabajamos por el desarrollo personal y la inclusión social de personas en situación de desprotección y exclusión: personas sin hogar y mujeres y menores víctimas de violencia de género.

"Que por mí no quede" Luz Casanova

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Juntos educamos.

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El próximo martes 25 de septiembre se presenta el  Estudio “La violencia en la adolescencia. Juntos educamos” que ha coordinado el grupo formado por representantes de la Comisión Episcopal de Migraciones – Sección Infancia y Juventud en Riesgo-, Cáritas Española, Plataformas Sociales Salesianas, Obras Socioeducativas La Salle, Terciarios Capuchinos-Amigonianos y CONFER, contando con la participación de un grupo de personas expertas, entre ellas, Olga Barroso, psicóloga de la Fundación Luz Casanova.

Ofrecemos un resumen de este Estudio que se entregará íntegramente a las personas asistentes a su presentación:

“La violencia es un proceso que nos hace cada vez más anónimos, nos quita el nombre, somos anónimos los unos con los otros”. Así define el papa Francisco la violencia y así aparece en las primeras páginas del estudio que se presenta. 

Dicha obra sigue el esquema: ver, juzgar-analizar y actuar, acompañado por conclusiones y recursos.

Ante todo ¿qué es la violencia? Aquí se define como “cualquier tipo de imposición de la voluntad de unos sobre otros ejerciendo fuerza verbal, psicológica o física”. Y, como tantas veces se ha repetido, la violencia engendra más violencia.

Entre la población adolescente se destacan diversas manifestaciones directas de violencia:

  • * Violencia de género
  • * Violencia filio-parental
  • * Violencia de bandas
  • * Acoso y violencia escolar
  • * Autolesiones y suicidio
  • * Racismo entre adolescentes
  • * Acoso y violencia a través de las nuevas tecnologías (las redes sociales refuerzan y visibilizan las relaciones basadas en la desigualdad)
  • Las causas y el origen de la violencia son múltiples y en el citado estudio aparecen las siguientes:
  • * Raíces emocionales: desestructuración familiar, carencia de figuras de referencia y fracaso escolar.
  • * Raíces sociales. La población adolescente crece alimentada por la violencia en el cine, la televisión, los vídeo juegos y los medios de comunicación.
  • * Raíces familiares. Se ha pasado de la autoridad incontestable a la gran permisibilidad. Todo es negociable. A lo que hay que añadir la inmediatez favorecida por las nuevas tecnologías. Estamos juntos en familia, pero cada uno con su aparato y no nos relacionamos.
  • * Raíces de identidad cultural asociadas al contexto pluricultural.
  • * Raíces en la desigualdad de género, reforzada en/por las redes sociales.
  • * Raíces en la salud mental que derivan en situaciones violentas y el consumo de sustancias las potencian.

En una sociedad en la que todo vale, la familia se encuentra desorientada, ha perdido su capacidad educadora y, en muchos casos, la población infantil y la adolescente reproducen esquemas familiares violentos. La relación familia-sociedad ha cambiado y las redes sociales se han convertido en el nuevo lugar de encuentro para la población adolescente, sustituyendo al contacto humano. Y por si fuera poco, los procesos migratorios afectan a la formación identitaria: niños, niñas y adolescentes se apropian de estereotipos, de prejuicios que derivan en actitudes de rechazo a determinados colectivos.

Frente a todo ello, es necesario establecer relaciones de confianza y respeto a las diferentes formas de pensar; fomentar los valores humanos desde la infancia y garantizar la educación inclusiva en valores éticos universales, priorizando el sentido de responsabilidad sin criterios de inmediatez. Asimismo, se hace necesaria la creación de espacios de acogida, de paz y seguridad en los que la población adolescente pueda analizar las conductas violentas y modificarlas desde una reflexión serena y en libertad, en un contexto de confianza, respeto mutuo y diálogo sereno. Desde esa pedagogía de la confianza hay que dar protagonismo a la juventud para que chicos y chicas adolescentes sean agentes activos de cambio.

Las actividades de ocio y de tiempo libre deben crearse como referentes de desarrollo personal y social, para ello las personas adolescentes deben ser agentes activos y protagonistas del cambio, especialmente en aquellas acciones que vayan dirigidas a la prevención de actitudes y comportamientos violentos, poniendo las nuevas tecnologías al servicio de las personas como herramientas útiles de desarrollo y comunicación.”

  • Lugar de la presentación: Local Alfa y Omega. C/ la Pasa nº 3
  • Día : 25 de septiembre
  • Hora:  18,30

 

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